El cambio siempre comienza en uno mismo

El cambio siempre comienza en uno mismo

jueves, 19 de diciembre de 2013

Por qué creer lo que nos dicen....

Hay una frase de Maturana que mi marido me repite siempre....la frase no la puedo citar textualmente pero reza más o menos así: el niño será lo que el adulto espere de él....

Cada día, conozco padres de niños con Síndrome de Down, que se creen literalmente lo que le han dicho (médico, psicólogo, pedagogo, terapeuta, etc...) de su hijo. Y no sólo se lo creen literalmente sino que, consecuentemente, lo tratan de tal forma que le han indicado.

Si nadie nos dice qué esperar de cualquier hijo nuestro, por qué nos dicen qué esperar de nuestro hijo con Síndrome de Down? es más, por qué nos creemos lo que nos dicen que debemos esperar?

Si yo me hubiese creído Todo lo que me han dicho en estos 5 años, si yo hubiese actuado consecuentemente a lo escuchado, estoy 100% segura que mi hijo no sería, ni por asomo, el niño que es ahora.

Mi lógica, mi razón, mi instinto, mi sueño, ha estado siempre por encima de "siempre ha sido así", "ellos son así", "ellos no pueden..."

Siempre, en estos 5 años, hemos tenido Confianza plena en la Capacidad de Aprender y Desarrollarse de nuestro hijo, hemos motivado ese aprendizaje, hemos creado situaciones que promovieran ese aprendizaje, y por supuesto le hemos dado Alas para aprender.

Alas para gatear, andar, correr, saltar, nadar, montar en  bici, vestirse solo, comer solo, ducharse....
Alas para escribir, pintar, cocinar, limpiar, leer
Alas para Vivir



jueves, 12 de diciembre de 2013

Triciclo, Rueditas, Bici

Cuántas veces, como padres, actuamos siguiendo lo que "siempre hemos conocido" o lo que "nosotros hemos vivido", pero...cuántas veces nos cuestionamos si eso es lo correcto con nuestros hijos?

Lo normal, es que mi hijo, hubiera tenido triciclo, luego hubiera pasado a la bici con ruedines y, cuando estuviera preparado, le hubiera quitado los ruedines y ya montaría en bici, no es así?

Pues no! A veces, tenemos que cuestionarnos las cosas, y preguntarnos si ese es el proceso lógico.

Iba a comprarle la bici al mayor (por supuesto con ruedines) cuando éste tenía aún no tenía los 4 años. Y ya de paso le compraría una bici al pequeño (con Síndrome de Down), pero era tan bajito que hasta las bicis pequeñas le quedaban grandes. Casualidades de la vida, que un dependiente de la tienda, me explicó lo Malísimos que son los ruedines. Resulta que la musculatura que se usa para mantener el equilibrio de la bici cuando montamos no tiene nada que ver a cuando tiene ruedines. Resulta que lo lógico es tener una bici sin pedales, y cuando el cuerpo aprende a mantener el equilibrio está preparado para la bici con pedales y sin ruedines.

Me quedé pensando, e investigué en internet (tenía que contrarrestar la teoría del dependiente) y efectivamente tenía toda la razón. Nada de ruedines.

Pues así lo hicimos, bici sin pedales para el enano, estuvo con ella dos años y a los 4 años y unos meses el tío dominaba la bici con pedales como cualquier otro niño.

Da igual el número de cromosomas que tengas, da igual que seas supuestamente discapacitado, el caso es que cuando tienes las herramientas, espacio y confianza puedes con Todo.